Su sonrisa era algo parecido a una aberración, pero al mismo tiempo una señal de esperanza para la humanidad.

Era el rostro de alguien con un carácter algo áspero y uraño. Sin embargo, en ocasiones escuchaba cosas o veía a personas que le generaban un impulso en la comisura de sus labios.

Era tan extraño que parecía afearle el gesto, pero cuando veías ese raro movimiento en su boca en varias ocasiones, empezaba a parecer un oasis, algo ansiado por su rostro. Sin duda, no dejaba indiferente a aquel que tuviese el placer de observar esa leve señal de alegría.

No era una sonrisa, era más bien el deseo de alcanzar la felicidad.

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