Los perfiles en redes sociales, como canal propio de comunicación, corren el riesgo de sufrir un exceso de contenidos, a menudo ni siquiera dirigido a nuestro público objetivo.

Cuando trabajamos en un Gabinete de Comunicación interno a la empresa o institución, es posible que tengamos que atender a diversos públicos:

  • Nuestro propio equipo de Comunicación, fundamentalmente los jefes aunque también otros compañeros
  • Las diferentes áreas de la entidad que demandan comunicar
  • Stakeholders (grupos de interés) externos de la empresa: proveedores, colaboradores, público final…

Entre otras cosas, al profesional de comunicación que gestiona los canales propios le tocará lidiar con la demanda de comunicación de todos esos públicos de interés de la empresa. A menudo, veremos como el día a día, la urgencia y la falta de tiempo, merman nuestro criterio a la hora de regirnos por la estrategia de comunicación establecida (aunque sea en nuestros cerebros y no sobre un papel), por lo que será completamente necesario que a veces digamos ‘stop’ y planteemos una serie de criterios a la hora de comunicar.

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Trucos

Hoy os cuento algunos trucos para tratar que esta situación no nos consuma:

  • La estrategia que permanece más allá del día a día. Más allá de la agenda setting de nuestra empresa, debemos regirnos por unos principios y objetivos clave con permanencia en el tiempo. Esos temas clave tendrán su propia estrategia de contenidos y tendrá que funcionar en paralelo a lo «urgente».
  • Ecosistema de canales segmentados por públicos y temáticas. Parece una tontería y hasta una obviedad, pero establecer un árbol claro de los canales de comunicación propios nos ayudará a mantener nuestra estrategia de comunicación más allá de las necesidades imperiosas de nuestro equipo. Un ejemplo, puede ser nuestro canal de Linkedin enfocado a público profesional o público interno. Está claro que a veces nos llevará más tiempo adaptar cada mensaje a cada canal, pero es nuestro trabajo, ¿no?
  • Establecer un criterio. Puede resultar una de las cuestiones más complejas de implementar pero será necesario que hagamos ver a nuestros compañeros que no todo puede ser prioritario. Ocurre por ejemplo con el slider de la portada de nuestra página web que a veces puede convertirse en un batiburrillo de información inconexa. Es interesante para casos como este, que nuestra web tenga diferentes elementos donde poder destacar temas en función de la prioridad o públicos que establezcamos.
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Otras cuestiones a tener en cuenta

Algunas particularidades con las que podemos encontrarnos más allá de lo que demanda nuestro equipo:

  • Campañas de comunicación externas. Si trabajamos en una empresa de gran tamaño es probable que tengamos que externalizar algunas tareas o campañas específicas. También es muy posible que esa contratación no dependa de nosotros o del Área de Comunicación. Aquí tendremos que llevar a cabo dos labores:
    • Labor preventiva de concienciación de toda la empresa para trabajar en paralelo y no en perpendicular, es decir, para que nos tengan en cuenta a la hora de tomar decisiones con respecto a qué comunicar, cómo, cuándo, dónde…
    • Labor de supervisión, liderazgo y coordinación: tendremos que trabajar codo con codo con la empresa externa para hacerles comprender la idiosincrasia de la empresa, la imagen que se quiere trasmitir y supervisar los mensajes que se van a lanzar, pero dejándoles trabajar, claro.
  • La imagen de la empresa. Ante todo, lo que debe prevalecer es una coherencia en la imagen de la empresa. Es fundamental que hagamos partícipe a todo el equipo de cuál es nuestra imagen corporativa y nuestros principios a la hora de comunicar para que esto penetre en todas las áreas y en todos los mensajes que vamos a emitir, más allá de lo que esté en nuestras manos.
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¿Cómo lo hago yo?

No nos engañemos, no siempre podemos hacer este esfuerzo de trabajar en paralelo a lo que hace y demanda nuestro equipo, pero es sin duda algo necesario para no perder el norte.

En primer lugar, he desarrollado una bicefalia para comprender el funcionamiento de lo urgente y llevarlo en paralelo a lo permanente. Es cuestión de muchas horas y tiempo (y frustraciones), aunque todo esto dependerá del tipo de empresa y el volumen de información y actualidad que manejemos.

Por otro lado, recurro a herramientas de planificación (Calendar, Wunderlist, Trello) y herramientas digitales de organización de recursos y de adaptación de diseños (los habituales Canva, Google, Drive…). Todo esto me permite mantener un poco de orden en el caos que puede suponer a veces trabajar en un Gabinete de Comunicación.

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Finalmente, el reto es que todo el equipo funcione coordinadamente con estos criterios y estas herramientas, ya que en determinadas instituciones donde el conocimiento es ingente pero necesario que fluya entre todo el equipo, es imposible organizarse sin herramientas de gestión del conocimiento, planificación… El requisito fundamental para poder alcanzar este objetivo es que todo el equipo esté concienciado y formado, que desarrolle habilidades y perspectiva digital y holística, así como la creación de equipos de trabajo motivados y cohesionados, que entiendan los objetivos y tenga una meta clara en su día a día.

Y todo esto solo desde la perspectiva digital, porque es la que más afecta a los canales propios, aunque podemos trasladarlo a cualquier ámbito de la comunicación, tanto externa como, sobre todo, interna.

¿Qué te ha parecido? ¡Cuéntame tu experiencia!


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